Santo Domingo, desde 2019. Empezamos en veinte metros cuadrados con unas botas de compresión y un par de manos.
No es un spa. No es un gimnasio. No es una clínica. Es un club, y el primero de longevidad del país.
Aquí adentro nadie corre.
Una hora en la que nadie le va a pedir nada.
Quitarle al cuerpo todo el trabajo de sostenerse.
La gente que hace que esto funcione.
The art of living longer.
Se empieza midiendo dónde está.
Lo que hacemos aquí es obligarla a parar.
Es un lugar al que se vuelve.
Para despertar el cuerpo en una hora, del calor al frío y de vuelta.
A veces con frío,
a veces con calor,
a veces con silencio.
Entre al club.
No se entra pagando. Se entra siendo aceptado.
Aplicar al club O venga una vez primero